FSC-CCOO Andalucía | 4 marzo 2024.

Con el lema "Una sola Tierra" se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente

    Este año, el 5 de junio, se conmemora el 50 aniversario de la celebración de la Conferencia de las Naciones Unidas de 1972 en la que se marcó como objetivo principal la sensibilización ambiental y lograr motivar a la población. 

    03/06/2022.
    5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente: "Una sola Tierra"

    5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente: "Una sola Tierra"

    Este 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente. Hoy día seguimos reivindicando, ya cerca del colapso, la necesidad de vivir de forma sostenible y en armonía con la naturaleza porque nuestro planeta tiene límites y nuestra salud está seriamente amenaza por el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.

    Las actividades humanas, que causan contaminación y alteraciones en los hábitats, así como el cambio climático ejercen presión sobre las especies y los ecosistemas. Los científicos calculan que en la actualidad un millón de especies de plantas, insectos, aves y mamíferos están en peligro de extinción en todo el mundo. Hasta doscientas especies se extinguen cada día.

    La biodiversidad es esencial a la hora de proporcionar a la población alimentos, agua dulce y aire limpio. Desempeña un papel importante en el equilibrio de la naturaleza, es vital para el medio ambiente y la lucha contra el cambio climático y es esencial para nuestra salud y para la prevención de la propagación de enfermedades infecciosas como el covid-19.

    Una de las iniciativas del Pacto Verde Europeo para lograr la neutralidad climática en el 2050 y evolucionar el sistema alimentario actual de la Unión Europea se plasmó en la estrategia denominada “De la Granja a la Mesa” que está seriamente amenazada por los lobbies de la industria agroalimentaria y la derecha europea, que han visto en la guerra en Ucrania la tormenta perfecta para volver a poner palitos en la rueda de la transición hacia un modelo alimentario sostenible bajo la amenaza de una crisis alimentaria que ha sido provocada por el mismo sistema de monocultivo que han venido promoviendo en las últimas décadas. 

    Sin embargo, nada ni nadie debería parar los objetivos de la estrategia marcada en el Pacto Verde Europeo porque, según un informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (GIECC), aproximadamente un tercio de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero procede de los sistemas alimentarios. Además, el modelo alimentario actual también tiene un efecto perjudicial en la salud de las personas, ya que más del 50 % de los adultos europeos presentan sobrepeso.

    Entre los principales objetivos de este proyecto de transformación del modelo europeo de alimentación se encuentran:

    • Reducir a la mitad el uso de plaguicidas y fertilizantes y la venta de antimicrobianos de aquí a 2030.
    • Aumentar la cantidad de tierra dedicada a la agricultura ecológica.
    • Promover un consumo de alimentos y unas dietas saludables más sostenibles.
    • Reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos.
    • Mejorar el bienestar de los animales

    Un sistema alimentario más sostenible también ayudaría a proteger la naturaleza y la biodiversidad de Europa para la que también se diseñó una propuesta de cara al 2030 que lleva, entre otros, los siguientes compromisos: 

    • Dedicar al menos el 4% de las tierras de cultivo de las explotaciones agrarias a superficies y elementos no cultivados, espacios necesarios para la naturaleza que den un respiro a la crisis de biodiversidad.
    • Crear una red de espacios protegidos que representen al menos el 30 % de la superficie terrestre y marina de la UE.
    • Plantación de 3.000 millones de árboles en toda la UE.
    • Propuesta de Reglamento europeo para luchar contra la deforestación importada, que intenta frenar el impacto de la producción de piensos y alimentos, como la soja, en bosques de todo el mundo.
    • Control biológico de plagas.
    • Polinización y fertilidad del suelo sin recurrir a soluciones artificiales costosas que dependen de importaciones y causan problemas geoestratégicos (más del 75 % de los cultivos alimentarios del mundo dependen en cierta medida de la polinización).

    No podemos seguir perpetuando un sistema productivo altamente dependiente de la importación y exportación, como es la ganadería industrial. Ya en 2019, CCOO se posicionó ante la problemática de las macrogranjas porcinas como sistemas intensivos altamente demandantes de insumos, materias primas y energía y eminentemente destinados a la exportación, frente a una ganadería extensiva que sea sostenible en lo medioambiental y generadora de empleo de calidad y mantenimiento de la actividad económica en territorios rurales amenazados por la despoblación y el abandono.

    No tiene ningún sentido, como ocurre en nuestro país, depender de forrajes lejanos de países que incumplen los requisitos que impone la UE sobre uso de fitosanitarios o de Organismos Modificados Genéticamente (OGM), como la soja procedente de USA para generar carne que será exportada en al menos un 50%, en un contexto mundial en el que se clama por una contención en su consumo y la disminución global de las emisiones de gases de efecto invernadero.

    Europa afronta la prueba de fuego para sus ambiciosos planes de transición verde.

    Desde FSC-CCOO, tenemos claro que no se puede reactivar la economía a cualquier precio, reduciendo los requisitos medioambientales que protegen nuestra salud y la salud del planeta. Eso no vale, eso nos llevará otra vez a la casilla de salida.